Ayuno y Oración

Nos volveremos a ver los sábados 7 de julio y el 4 de agosto.
A las 10 de la mañana, sala MADRID.
Estáis todos invitados.

Boletín Salem

Trabaja para Dios
ĞEntonces Jacob se enojó, y riñó con Labán; y respondió Jacob y dijo a Labán: żqué transgresión es la mía? żCuál es mi pecado, para que con tanto ardor hayas venido en mi persecución? Pues que has buscado en todas mis cosas, żqué has hallado de todos los enseres de tu casa? Ponlo aquí delante de mis hermanos y de los tuyos, y juzguen entre nosotros. Estos veinte años he estado contigo; tus ovejas y tus cabras nunca abortaron, ni yo comí carnero de tus ovejas. Nunca te traje lo arrebatado por las fieras: yo pagaba el daño; lo hurtado así de día como de noche, a mí me lo cobrabas. De día me consumía el calor, y de noche la helada, y el sueño huía de mis ojos. Así he estado veinte años en tu casa; catorce años te serví por tus dos hijas, y seis años por tu ganado, y has cambiado mi salario diez veces. Si el Dios de mi padre, Dios de Abraham y temor de Isaac, no estuviera conmigo, de cierto me enviarías ahora con las manos vacías; pero Dios vio mi aflicción y el trabajo de mis manos, y te reprendió anocheğ. Génesis 31:36-42

Qué contraste tan grande presentan los versículos 40 y 41 respecto al 42! En los dos primeros Jacob habla del sufrimiento que ha supuesto trabajar para Labán. En el 42, Jacob habla del trato amoroso de Dios con sus hijos.
He cometido el error de trabajar durante años para los hombres, olvidándome de que los planes de éstos distan mucho de la perfecta voluntad de Dios para mi vida. Me identifico cuando Jacob dice: perdí el sueño a causa de las condiciones laborales. Estaba estresado, daba igual que fuera verano o invierno, el ritmo de trabajo no cambiaba, los fines egoístas y materialistas del mismo, tampoco. Cuanto más trabajaba, menos ganaba. No todos, pero así son muchos jefes que no conocen a Dios. Viven su empresa como el máximo exponente de su vida. En realidad, viven por y para ella. Son capaces de morir por la misma. Algunos sacrifican su familia a cambio del negocio. Dios no quiere esto para sus hijos. Él es un Dios al que le gusta el trabajo. Durante la creación, trabajó seis días, pero al séptimo descansó. Cuando respetamos el día del Señor estamos reconociendo que es Él realmente quien nos sustenta. No es nuestro afán. Jacob llevaba mucho tiempo viviendo en sus propias fuerzas, usando la mentira y sirviendo a la voluntad caprichosa de los hombres. Pero llegó un momento en el que Jacob ya no era el mismo, sus ojos se habían abierto y había comprendido que nadie le brindaría la ayuda que Dios le podía dar. Menciona a su abuelo Abraham y a su padre Isaac recordando que el mismo Dios que ha ayudado a su familia durante varias generaciones, también le ayudará a él.
Tú y yo seguimos teniendo al Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob. Un Dios que, igual que con Jacob, ve nuestro cansancio y aflicción. Un Dios dispuesto a librarnos de la mano de nuestros enemigos aun sin que nosotros lo sepamos. Un Dios que espera que le sirvamos a Él antes que a los hombres. Por mucho que nos afanemos, nuestros jefes nos pueden despedir sin nada. Dios nunca hará eso. Su llamada hoy sigue siendo la misma de siempre: busca primero el Reino de Dios y su justicia, y todo lo demás será añadido. Escojamos hoy a quién servir. żPrefieres un jefe o a El Jefe? Él me reta hoy a salir de mi comodidad, de mi ensimismamiento y me dice: “alégrate conmigo, acompáñame en el servicio, todo lo mío es tuyo. Fija tu mirada en mi, no en lo material, y sirve a los demás”.


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